viernes, abril 19, 2019
internacional

Donald Trump Jr., sobre Covington y las fake news: No cedan al miedo.

731views

*Esta semana Donald Trump Jr. escribió para Breitbart un artículo muy interesante sobre cómo las difamaciones contra los estudiantes de Covington muestran quiénes son las verdaderas víctimas de las fake news.

A continuación, la traducción al español de algunos de los principales conceptos del artículo. El artículo completo (en inglés) puede encontrarse en: BREITBART

Por: Donald Trump Jr.*

La historia del gran engaño contra [los estudiantes de] la preparatoria Covington Catholic llegó inmediatamente después de otro escándalo de noticias falsas. Poco antes, Buzzfeed News publicó una historia, basada en fuentes anónimas, acerca de mi padre, el Presidente de los Estados Unidos, acusándolo de haber cometido un delito federal y ordenarle a Michael Cohen que le mintiera al Congreso. La historia era tan falsa que la propia oficina de Robert Mueller consideró su deber dar un paso adelante e informar al público de la inexactitud.

Mi padre y yo estamos acostumbrados a soportar esta clase de ridículos ataques de los periodistas liberales. Hemos sido figuras públicas durante décadas, y sabemos cómo operan esas personas.

…Mientras que figuras públicas, como mi padre y yo, estamos preparados para responder contra esas falsas narrativas, desafortunadamente no puede decirse lo mismo de los chicos de la preparatoria Covington Catholic, que fueron involuntariamente arrastrados a la atención pública por partisanos de izquierda que intentaban usarlos como armas políticas en su radical guerra cultural de izquierdas.

Mi padre y yo solemos ser criticados por usar el término “fake news” para describir a los abiertamente prejuiciados grandes medios de comunicación, pero al final del día no somos nosotros las verdaderas víctimas, incluso aunque típicamente somos el objetivo. Las verdaderas víctimas son los estadounidenses normales, que carecen del poder o del conocimiento del medio como para defenderse ante los inmisericordes ataques de la prensa. El fiasco [de las acusaciones contra] Covington Catholic es una perfecta muestra de ello.

Nick Sandmann, estudiante de Covington, siendo agredido por el activista Nathan Phillips.

Tomando pequeños extractos de video como prueba plena y repitiendo como verdad los relatos de activistas de izquierda, periodistas de virtualmente todos los principales medios de noticias en este país, y muchos del extranjero, impulsaron un estridente cuento en el que unos racistas adolescentes blancos de la preparatoria Covington Catholic se separaban de la Marcha por la Vida para “rodear” y “acosar” a un indefenso nativo-americano que era veterano de Vietnam. La cobertura enfatizó particularmente las gorras de “Make America Great Again” que portaban los jóvenes, lo que muchos reporteros y comentaristas parecieron tratar como una confirmación implícita de su interpretación.

Estamos hablando de CNN, The Washington Post, la BBC — la élite del “periodismo respetable”. Ellos imprimieron esta historia como si fuera verdad revelada, desatando una de las más repugnantes turbas de odio en línea de la historia norteamericana. Los rostros de los chicos fueron desplegados en internet como la cara del “privilegio blanco”. Celebridades y periodistas se unieron al acelere de las redes sociales, con algunos de ellos convocando a que los chicos y sus padres fueran atacados o incluso asesinados.

El problema –más allá del trágico hecho de que las personas estaban exigiendo el asesinato de adolescentes como resultado de un video viral- fue que absolutamente nada de la historia era cierto. Los únicos gritos de los estudiantes fueron canciones escolares en respuesta a los insultos que les lanzó un grupo de “Black Hebrew Israelites,” un culto salvajemente racista, cuyo modus operandi es gritarles insultos repugnantes a las personas blancas –especialmente aquellas que ellos consideran que parecen judíos- y luego filmar sus reacciones para usarlas en videos promocionales.

Los reportes originales no incluían esa información crucial. Tampoco mencionaron que Nathan Phillips, el activista Nativo Americano al que algunos videos muestran en una aparente confrontación con uno de los estudiantes, fue el que se acercó al grupo [de jóvenes de Covington].

Phillips — que, como nos enteramos el martes [22 de enero] en otra serie de vergonzosas correcciones de los medios, no es realmente un veterano de Vietnam, como originalmente presumió- fue el agresor. Él caminó para ponerse justo frente a las caras de los jóvenes de Covington, tocando un tambor y cantando. Los adolescentes no retrocedieron. Se mantuvieron firmes. Y por ello las fake news trataron de arruinarles la vida.

Déjenme ser perfectamente claro. Los estudiantes de la preparatoria Covington Catholic no hicieron nada mal. Fueron a Washington a expresar sus opiniones políticas en una marcha pacífica y terminaron siendo acosados y agredidos por sectarios llenos de odio. Respondieron a la confrontación con admirable autocontrol, sólo para que se les fuera encima un activista en busca de un conflicto y una fotografía útil.

Sin embargo, desde el inicio esto [la difamación] nunca fue acerca de los estudiantes o de su comportamiento. Se trata de las gorras de MAGA que muchos de ellos portaban. Los liberales se enfurecen tanto cuando ven esas gorras rojas que parecen no poder enfocarse en otra cosa además del odio por quienes las portan.

El mensaje [de los medios y la izquierda] es claro: No dejen que sus hijos respalden públicamente al presidente si no quieren que la prensa convierta a su familia entera en blanco de acoso e intimidación.

Lo que pretenden es atemorizar a quienes respaldan al Presidente Trump, para someterlos estigmatizándolos y avergonzándolos hasta que no se sientan seguros expresando sus opiniones políticas en público. Eso es exactamente lo que la cobertura [contra los estudiantes de] Covington logró, al menos inicialmente — incluso los líderes de la Iglesia Católica y sus propios maestros actuaron por reflejo y condenaron a los estudiantes antes de que se reportara la historia completa.

Por eso muchos de nosotros nos rehusamos a dejar de emplear el término “fake news” para describir a ciertos elementos de los medios de comunicación. Esta sórdida situación muestra que el blanco principal de los medios no es él [Trump], sino las personas, como los chicos de Covington, que se atreven a desafiar la ortodoxia liberal. El verdadero blanco, en pocas palabras, son personas como tú.

Por ello, tengo un mensaje para los chicos de Covington y otros jóvenes simpatizantes de Trump a lo largo del país: Porten sus gorras de MAGA con orgullo, chicos. El Presidente siempre estará con el pueblo norteamericano en contra de las fake news. Es la única forma en que nosotros, y la verdad, triunfaremos.

* Donald Trump Jr. es vicepresidente ejecutivo de la Trump Organization

*El artículo completo (en inglés) puede encontrarse en: BREITBART

Traducido por: Wellington.mx

Leave a Response

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.