jueves, agosto 22, 2019
sociedad

El vicio del asistencialismo

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Por: Graciela Aceves Jiménez *

Es imposible no darse cuenta de nuestro contexto social: mujeres jóvenes embarazadas, delincuencia, narcotráfico, desempleo, contaminación; parece que estos problemas no desaparecen, sino al contrario, se intensifican y marcan nuestras vidas de manera desagradable. Ante la desesperación, las personas piensan que deben buscar soluciones drásticas para hacer frente a estos problemas, esperando que logren eliminar las causas de manera rápida con acciones como la legalización del aborto, prohibiendo los popotes para reducir el plástico o intentar eliminar el crimen organizado con la fuerza del ejército, entre otras más. Estas medidas son sólo la punta del iceberg de un problema mayor y ninguno de estos remedios superficiales solucionará estos grandes desafíos en nuestro país.

Entonces, ¿cuál es el problema? y ¿qué lo origina? Estas son preguntas reflexivas que, al parecer, no muchos actores relevantes en la sociedad se hacen. Los políticos hacen campañas con propuestas vagas y mentirosas que saben que no cumplirán, empero lo hacen para ganar votos. Quizá el estímulo es más grande para lograr algún puesto público, no obstante, cabría preguntarse ¿es lo anterior resultado del desinterés de las personas que ocupan el poder o es la incompetencia de los que llegan de estos?

Jorge Familiar, vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe dijo en 2017 lo siguiente:

“Los altos niveles de crimen y violencia tienen un alto costo en vidas humanas y lastiman el desarrollo […] para tener éxito, la región necesita construir un tejido social más inclusivo y con mayor igualdad de oportunidades, así como implementar políticas de prevención que hayan funcionado en disminuir la violencia, tales como la reducción de las tasas de deserción escolar y el aumento de empleo juvenil de calidad”[1].

Como se puede notar, los organismos internacionales, como el Banco Mundial, piensan que mediante el asistencialismo y soluciones superficiales se eliminarán esos problemas y, estiman que para llevar a cabo esas actividades se requerirá de la recaudación de impuestos. Esto alimenta los vicios de nuestro gobierno, porque los políticos y candidatos enganchan con regalos, despensas y dinero a los votantes para ser elegidos como sus gobernantes. Los programas sociales se vuelven un medio para perpetuarse en el poder, con promesas de más regalías y eso mismo es lo que incentivan los organismos internacionales.

Esta fórmula lleva consigo el hundimiento económico de muchas familias porque genera pobreza y lo único que producen es que la gente se haga dependiente a los programas, en sí, no soluciona la raíz del problema. La causa real de los problemas sociales de nuestro país es que la sociedad no es libre para emprender sus proyectos personales, debido a que se encuentran  condicionados a pagar impuestos  que, con el tiempo, aumentan  cada vez más y más para solventar la necesidad de los gobiernos en la creación de programas sociales, con el que puedan mantener el voto cautivo de las personas marginadas, cuyo drama es acostumbrarse al grado de ser dependientes a que se les regale recursos y dinero.

Hasta este punto, es de notar que el gobierno y los Organismos Internacionales se enfocan en resolver los síntomas, no en erradicar la enfermedad que los ocasiona. La característica principal del socialismo es desviar la atención, enfocarse en limpiar por encima y no profundizar. Crean amigos imaginarios como la “mafia del poder” para justificar sus acciones, lucran con la necesidad de los pobres y les infunden odio hacia los ricos y los empresarios, haciéndoles pensar que son los enemigos. Argumentan que, en el mercado, los empresarios, especialmente los grandes, abusan de ellos porque los salarios son bajos y no brindan a sus trabajadores Seguro Social. Pero ¿acaso el gobierno proporciona facilidades para que las empresas se fortalezcan y crezcan? No, lo que hace el gobierno es generar impuestos y regulaciones que limitan el crecimiento de las empresas, lo que ocasiona que sus ganancias sean pocas por lo que no pueden mantener con bienestar a sus trabajadores.

El socialismo presume la “buena intención” de que a todos se nos provea para nuestras necesidades, que nadie sea excluido ni marginado por su estrato social y sea el gobierno el administrador de la riqueza para asegurarse de que todos tengan, de ahí la grandiosa frase “de cada cual según sus capacidades a cada cual según sus necesidades”. Sin embargo, el gobierno no puede contar con la información de las necesidades que los ciudadanos requieren, debido a que todos perseguimos fines distintos y no nos pueden cortar con el mismo molde. Lo que realmente hace este marco social es imponer su poder, sus parámetros coactivamente por medio de regulaciones e impuestos excesivos.

Cierto es que, no existe una receta única, debido a que somos humanos y cada uno de nosotros somos impredecibles, por lo que no se pueden crear estrategias certeras que funcionen en todos los estratos sociales. Por esta razón, la mejor forma hacer frente a la problemática es permitir que las personas tomen decisiones empresariales que se ajusten a sus necesidades. Si el gobierno permite la inversión y las facilidades para emprender, habrá crecimiento económico, más empleos y, a largo plazo, esos puestos de trabajo serán mejor pagados y se generarán innovaciones tecnológicas que tendrán como consecuencia el desarrollo del país[2].

Nuestro gobierno y, toda persona que ocupe un puesto importante debe entender que el gobierno no puede coordinar a toda la sociedad en su conjunto, por lo que debe ofrecer las facilidades para la inversión, para que nosotros estemos en disposición para emprender proyectos, innovar y desarrollar tecnología según sean nuestras necesidades. Al permitirnos tener esa libertad crearía la riqueza que nos hace falta como nación, lo que nos permitiría competir frente a otros países, incluso con los más desarrollados. Sin embargo, mientras sigamos con una mentalidad en la que el “capitalismo” es el malo, no podremos salir del agujero del que nos encontramos.

*Graciela Aceves Jiménez es internacionalista, enfocado en los acontecimientos políticos, sociales y tecnológicos de México y el mundo. En twitter la encontrará como @Grace1690


[1] http://www.bancomundial.org/es/news/press-release/2017/02/07/prevention-is-crucial-to-reduce-crime-and-violence-in-latin-america-and-the-caribbean

[2] https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/benito-solis/crecimiento-clave-para-superar-problemas-economicos

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