martes, octubre 22, 2019
Economía

La libertad, clave del desarrollo

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Por Erika Donjuán y Miguel A. Cervantes*

Determinantes de los limitantes del crecimiento de proveeduría nacional de insumos directos en la industria maquiladora

Desde hace 20 años que hay una critica a la maquiladora en el sentido que el valor agregado no ha pasado del 5%. Se ha hablado de los límites al modelo   maquilador (si es que existe), y que no ha generado más encadenamiento, mejora de la calidad de la mano de obra, innovación, mayores insumos, y mejores salarios. También se critica que no se ha subido en la cadena de valor, se participa solo en el ensamble final de la cadena de valor, pero no en la ingeniería, diseño y concepción, tampoco se participa en el marketing y postproducción. Aunque hay casos de éxito como Aptiv (antiguamente Delphi) que tiene un centro de desarrollo en Juárez donde trabajan ingenieros especializados, y las decisiones gerenciales se toman a nivel local.

El caso del municipio de Juárez es interesante ya que llegó a tener una proporción de gasto en insumos nacionales de hasta 3.8% pero esta ha venido disminuyendo a través del tiempo y al cierre del año pasado terminó con una de las tasas más bajas, colocándolo en el lugar número 30 de 33 municipios de los que se tiene información de INEGI. De hecho, son precisamente todas las ciudades fronterizas en las que se observa la menor integración en la compra de insumos nacionales de las empresas tipo IMMEX con tasas muy bajas ocupando todas ellas los últimos escalones del ranking.

Fuente: Elaboración propia con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Estadística Integral del Programa de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación, con datos de noviembre del 2018.

Es comprensible la frustración de la sociedad juarense y de las del resto de los municipios fronterizos, desde hace años que se ha convertido en la región del futuro eterna.  Desde que se firmó el TLCAN se vendió como la puerta al primer mundo. Se ha dicho hasta el cansancio que se vive en una época de la globalización, de tecnologías, de la disrupción tecnológica, impresión 3D, el crecimiento exponencial. Pero la gente no percibe que el discurso de globalización les beneficie en su calidad de vida.

Se puede entender que la gente en la frontera quisiera ver una industria que participara, en ingeniería, diseño en las cadenas de valor mundiales, con ingenieros especializados, gerentes con mayor decisión en frontera. Muchos quisieran ver que toda la maquiladora en Juárez fuera como Aptiv.

Se ha visto pasar países que hace 50 años tenían un PIB per cápita mas bajo que en México como Corea del Sur, Taiwán, Singapur.  Todos estos países han superado a México, Singapur tiene el ingreso per cápita mas alto que muchos países desarrollados. Y México no ha tenido el mismo desempeño estelar.

La realidad es compleja ya que son diversos factores los que inhiben el crecimiento de la proveeduría directa y esto debe llevar la reflexión de todos los actores involucrados en este tema, por un lado, existen determinantes del éxito o fracaso que dependen directamente de los oferentes de proveeduría local. En una investigación realizada por Agencia de Estadística de Mercados S.C. a compradores de diversos corporativos internacionales sobre las causas que limitan las compras de insumos directos a proveedores locales y nacionales se pudo clasificar en 3 grandes bloques de determinantes en los cuales se debe de trabajar para competir en un mercado global frente a otros oferentes que si cuentan con todo esto:

1) Determinantes de infraestructura y capital: muchas empresas carecen de fortaleza financiera, maquinaria y equipo de alta tecnología, tamaño: número de empleados y capacidad de producción), certificaciones; todo esto necesario para surtir y responder por demanda de insumos no solo de la planta maquiladora ubicada en la localidad sino todas las plantas que tenga la empresa en el mundo.

2) Determinantes por paradigmas que se han creado del proveedor mexicano: baja calidad, fallas en entregas justo a tiempo, fallas en soporte, marketing y servicio al cliente deficiente, baja inversión de tiempo y esfuerzo de lo que se requiere para ser proveedor directo.

3) Determinantes de mercado: Primero el poder de selección, decisión y compra de proveedores de insumos directos no está en las plantas maquiladoras locales, está en los corporativos, también en las plantas donde están los centros de diseño, las áreas de investigación y desarrollo e incluso con el cliente mismo de las maquiladoras, por lo que la estrategia de marketing y ventas debe ser mundial y no solo local. Segundo la competencia es mundial es decir los competidores directos están en países como China, Alemania, países europeos, entre otros, el benchmarking debe ser internacional. Por último, el precio, al existir competencia mundial la demanda de la industria es sensible al precio.

Por otra parte, también existen determinantes vinculados directamente a los gobiernos que han administrado nuestro país a través del tiempo y su política pública que han inhibido a través del tiempo la proveeduría nacional de insumos directos. Toda esta reflexión de subir en las cadenas de valor nos debe llevar a hacer un análisis crítico de lo que realmente lleva a los países a una mayor prosperidad para sus ciudadanos. Lo que ha sido la causa principal en la mejora de los países es el aumento en la libertad económica.

Desafortunadamente, la libertad económica no se toma en cuenta en las deliberaciones de como subir en la cadena de valor.

Por un lado, el gobierno se ha convertido a través del tiempo en el peor socio de cualquier empresario nacional, con regulaciones excesivas, además de todos los impuestos, derechos y contribuciones altas que deben pagar los empresarios (Impuesto Sobre la Renta, Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios, Impuesto Sobre Nóminas, Impuesto al Valor Agregado, etc…) la lista de impuestos y contribuciones que un empresario mexicano paga tanto nacionales, estatales y locales es interminable.

A esto hay que sumar que las leyes laborales en México que limitan también a los empresarios, y no es por los momentos de vacas gordas sino de vacas flacas porque mientras por ejemplo en Estados Unidos las empresas en momentos de crisis pueden prescindir de los trabadores sin costos excesivos achicándose en un momento de bajas ventas, en México no es tan sencillo, una estrategia así genera costos muy fuertes por liquidaciones legales (3 meses de salarios, entre otros) que deben hacer las empresas; también el peso de las contribuciones patronales para seguridad social que se suman a las cargas impositivas y todo esto representa una carga administrativa y financiera muy fuerte que inhiben la inversión y emprendimiento.

Por otra parte, y de hecho lo consideramos uno de los determinantes más importantes es la libertad económica: dejar hacer, dejar pasar. Desde hace años circula la idea que son las políticas industriales lo que lleva a hacia la prosperidad. Las políticas industriales se describen como ayudar a ciertas industrias con subsidios, crédito privilegiado, que se consideran serán empresas del futuro que traerán una derrama económica de alto valor agregado con alto impacto social en el bien común. Sin ignorar que las políticas industriales pueden ser fuente de corrupción y búsqueda de rentas.

Franco Debenedetti, presidente del instituto Bruno Leoni, considera la política industrial como una idea malsana, dice en vez de ser “una incubadora de negocios, es un hospital de leprosos”. En cuestión de políticas industriales hay la tendencia de exagerar los casos de éxito e ignorar los muchísimos casos de fracaso.

Hay que recordar que es lo que crea más inversión extranjera, y la innovación.   La libertad económica es la clave para el desarrollo económico.

El nivel de inversión que se recibe en la maquiladora corresponde al nivel de libertad económica. Si México quiere subir en las cadenas de valor, necesita mejorar su nivel de libertad económica no solo con la firma de tratados comerciales, sino también con la libertad que le debe otorgar a los empresarios nacionales para que estos puedan desarrollarse, innovar y crecer, poder enfocarse a competir internacionalmente y generar el valor agregado que tanto esperamos los mexicanos. La frustración que existe debe ser encaminada a mejorar los libres mercados, y que no sea una justificación para más intervencionismo en la economía, que lo único que hará, será retardar e inhibir el desarrollo económico.

*Miguel Cervantes: Graduado de la Universidad de Texas en el Paso. Catedrático de economía internacional en la Burgundy School of Business de Francia. Ha sido también economista para el Fraser Institute en Canada. Tiene interés en la investigación sobre la libertad económica, y su incidencia sobre el bienestar de las personas.

*Karla Erika Donjuan Callejo es Doctora en Desarrollo Económico y Sectorial Estratégico por la UPAEP, y Maestra en Ciencias Económica y Licenciada en Economía por la UACJ. Es empresaria y socia fundadora de la empresa Agencia de Estadística de Mercados S.C. Además, se ha desempeñado como profesora catedra en el sistema Tecnológico de Monterrey y Tecmilenio.

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