martes, octubre 22, 2019
Economíasociedad

México: La crisis en salud apenas viene

1.38Kviews

Dr. Adrián Cervantes Dávila*

La llamada Cuarta Transformación viene golpeando más rápido de lo que la mayoría de los críticos de López Obrador esperábamos. Todo parece indicar que el presidente tiene prisa por instaurar un régimen socialista que llevaría a los mexicanos a una crisis económica y social sin precedentes en el país, después de todo, él mismo lo dijo hace unos días: avanzar lo más que se pueda por si vuelve «la mafia del poder». Solo que las políticas con las que pretende avanzar, llevan el rumbo contrario.

Una situación muy particular se vive en el sector salud, sobre el que en las últimas horas ha trascendido se encuentra en crisis.  Notas un tanto alarmistas, de momento, pues si bien dicha crisis no ha llegado, el sector salud mexicano se encarrila directo y veloz hacia ella.

Desde que López asumió en diciembre pasado, se han llevado a cabo recortes presupuestales al sector salud, incluido el cierre del programa Prospera, que se encargaba de la atención médica de las familias con menos recursos. Aunque el Presidente afirme que no ha habido despidos del personal médico y paramédico, al cierre de este programa sí fueron cesados miles de trabajadores que laboraban con contratos semestrales y que a partir del 1 de enero no les fueron renovados. Los derechohabientes antes adscritos a Prospera, hoy abarrotan otras unidades de salud y hospitales, donde el personal disponible no se da abasto para la atención de estos pacientes.

Otro asunto que la 4T no ha sabido dimensionar, es la importancia de los becarios en el funcionamiento más o menos decente de la salud pública mexicana. Hace apenas unas semanas se resolvía el paro de labores convocado por los médicos residentes de algunos de los hospitales públicos más importantes del país, a quienes no se les había cubierto el pago de su beca por varias quincenas. Con este antecedente inmediato, la semana pasada trascendió que a partir de agosto, los médicos, odontólogos, nutricionistas y enfermeras pasantes del servicio social verán disminuida su beca en un 50%. Estos pasantes del servicio social son estudiantes de pregrado en el último año de su respectiva carrera, que tienen que prestar servicio, usualmente en comunidades rurales y marginadas, lejos de su lugar de origen y familia, y que en la mayoría de los casos deben arreglárselas para vivir con esa beca que, en el caso de los médicos, los mejor pagados, es de aproximadamente 3500 pesos mensuales (unos 185 dólares americanos). La pregunta en este caso es si los becarios van a quedarse callados o exigirán, como ya lo hicieron los médicos residentes, que se respeten sus becas.

El mismo López Obrador acepta que existe hoy un desabasto de medicamentos, y en un acto de cinismo, asegura que antes de su administración era peor. Este desabasto ocasionado por un veto a las empresas farmacéuticas que en el sexenio pasado proveían al sector salud de medicamentos, a las que acusa de corrupción, pero como en el caso del huachicol, sin ninguna investigación, demanda penal o detenidos de por medio. Será difícil de momento conocer la verdadera magnitud del desabasto, pues sabemos que AMLO miente descaradamente, lo acepta y se justifica, como lo acaba de hacer al aceptar que la crisis del desabasto de gasolina fue más seria de lo que se dijo en su momento, pero dice, mintió «por estrategia». Al final no conocemos la razón real que propició el desabasto de antirretrovirales y otros medicamentos, pero pareciera que lo único que tiene López en mente es destruir todo lo que dejó el que él llama periodo neoliberal. Algunos medicamentos ya han sido licitados a nuevas compañías, lamentablemente sé de buenas fuentes que algunos de ellos son de más baja calidad que los que solían manejarse.

Quizá la situación más mediática, en medio de esta crisis que se está fraguando, sea la renuncia de Germán Martínez como director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Antiguo presidente del Partido Acción Nacional (PAN) durante el sexenio de Felipe Calderón, se unió a la campaña presidencial de López Obrador y este a cambio le dio la dirección del IMSS. Ni medio año duró su gestión, y se despide del Instituto firmando una carta que se puede resumir en que no puede hacer tanto con tan poco. Si el mismísimo Director del IMSS no puede trabajar con los recortes al presupuesto, ¿qué les espera a los trabajadores que se encuentran frente a un paciente encamado? Sin medicamentos, sin insumos, sin personal.

Mi postura como libertario ante cualquier recorte del gasto público es evidentemente a favor. Sin embargo, no estamos en ese caso, puesto que todo el dinero que dejo de destinarse a los programas de salud irán a parar a las ocurrencias del presidente López Obrador, como la promoción al béisbol, o los errados proyectos del Aeropuerto de Santa Lucía, el Tren Maya o la Refinería de Dos Bocas. Los recursos que se destinaban a la detección y atención del cáncer de mama en el Instituto Nacional de Cancerología fueron reducidos a cero, mientras que se destinarán 350 millones de pesos al béisbol.

La realidad es que gracias a la formación socialista que reciben en México los estudiantes de medicina y otras ciencias de la salud, el personal médico y paramédico está acostumbrado a los maltratos, a la falta de insumos y a jornadas largas y pesadas de trabajo, por lo que, trabajando a marchas forzadas, el sector salud podría aguantar meses antes de iniciar la verdadera crisis. Los recortes se dan hoy, las consecuencias las veremos en meses o incluso años, pero no lo dude, serán catastróficas de continuar en el mismo tenor.

*Dr. Adrián Cervantes Dávila. Médico Cirujano por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Profesor de Nutrición en la Universidad Tecmilenio, colaborador de Potosinos Libertarios. Twitter: @DrACervantesD

1 Comment

Leave a Response

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.