sábado, noviembre 17, 2018
política

Oposición de verdad

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Por: Hiram Pérez Cervera*

“Si sólo se tratara de la ruina del PRI como partido, tal vez me daría gusto; pero se trata de los destinos de la patria, común a todos los mexicanos y por eso les hacemos las advertencias dichas, aunque moleste a algunos de los oyentes”

José González Torres.

Históricamente, Acción Nacional es el único partido que no surgió gracias a una división interna del PRI, más bien fue producto de un esfuerzo intelectual por buscar una fuerza que fuera capaz de responder al colectivismo que reinó en nuestro país en aquellos tiempos.

Hablo de colectivismo porque, en el partido dominante existieron dos corrientes, la primera respondía a la moda teórica del momento, el marxismo; la segunda obedecía a un ideal nacionalista más moderado con respecto al anterior, pero en la práctica, igual de dañina en el sentido de que ambas tienen como punto en común la completa sumisión del individuo a la voluntad proletaria o nacional, respectivamente.



El pilar más fuerte de la doctrina filosófica panista es el respecto a la dignidad del individuo, en tanto lo reconoce como persona con voluntad propia y con necesidades que trascienden lo meramente material, razón por la cual existió un vínculo fuerte con la defensa de principios apegados a la propiedad privada y la libre empresa. Por eso no es casualidad que figuras con un fuerte apego a los ideales de la libertad, tales como Luis Pazos, Pancho Búrquez o Jorge Triana, provengan de este partido.

Dicho lo anterior, es importante destacar que, a raíz de la llegada al poder en el año 2000, estos ideales doctrinales fueron cediendo ante un pragmatismo que, en la actualidad, llegó a niveles insanos. La ciudadanía ha mostrado su desconfianza y es algo que Acción Nacional tiene que plantearse de manera muy seria, situación que también advierte el actual senador por el estado de Sonora, Francisco Búrquez, al decir que este partido tiene un pie en la tumba.

Ahora que el PAN se encuentra al inicio de un proceso para renovar su dirigencia, es necesario que deje el pragmatismo político a un lado, que deje la búsqueda de un voto progresista que jamás será por la opción azul.  En este sentido, Acción Nacional permitió que se colaran en su doctrina aspectos que son abiertamente contrarios a la doctrina filosófica que se ganó la confianza de la gente en el pasado.

Como nueva oposición, este partido tiene que tener la audacia de salir a la defensa de la ciudadanía como lo hizo en el pasado, fuere en la tribuna del Congreso o en las calles junto con la gente de a pie, donde sin ningún temor podían señalar los atropellos y los errores del régimen desde la razón, pero, aún más importante, con ese respaldo moral que le fue característico y que no podía ser objetado por las élites en el poder. Ese es el PAN que México necesita hoy.

Ante el escenario complejo que el blanquiazul tiene en la actualidad, sólo un partido de convicciones genuinas y claras será el que pueda representar mejor a la ciudadanía, una vez que la desilusión se haga presente por el gobierno entrante. La escuela ciudadana que se propuso ser en un principio debe retornar con fuerza para que sean los principios y no el pragmatismo los que guíen la agenda política de esta institución, de otro modo nuestro país retornará nuevamente a sucesiones de gobiernos autoritarios cuyos resultados ya conocemos.



El Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) no tiene comprada todavía a la sociedad, de modo que el PAN tiene una importante área de oportunidad si vuelve a sus principios y hace las cosas bien de hoy en adelante, porque el principal reproche que la sociedad tiene contra este partido es el abandono paulatino de su integridad y sus principios, no es ese fantasmagórico neoliberalismo ni los miles de muertos de Calderón, sino la pérdida de esa esencia que hacía de Acción Nacional la única opción viable y creíble.

Todo esto no es meramente una cuestión partidista, más bien es una cuestión que puede modificar el curso de la vida política nacional, ya que es el único partido opositor que aún mantiene fuerza en nuestro país.

De ellos dependerá si resurgen de las cenizas o si fenecen como el PRI.   

*Hiram Pérez Cervera es internacionalista, enfocado en el estudio del impacto de la política sobre la economía. En twitter lo encontrará como: @hiram_perezc

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