viernes, febrero 23, 2018
Elecciones 2018

¿Quién tiene la culpa, el moroso que no paga o el banco que le presta?

3.41Kviews

Por: Héctor Uriel Rodríguez Sánchez*

Permítame contarle una historia: A una persona cuyo sueldo es de $10,000 pesos al mes y cuyo máximo placer son las compras, le ofrecen, y acepta, una tarjeta de crédito por primera vez en su vida. Le han explicado que la tarjeta le permitirá comprar hasta que alcance el límite de crédito, pero no le han informado cuál es ese límite, solo le dicen que se la dan por que confían en él. Esa persona primero mira con recelo la tarjeta, pero luego va a una tienda a probar suerte. Le ha gustado una TV de 55 pulgadas, pide al vendedor que se la muestre y dice orgulloso: – ¡Me la llevo! El vendedor cobra con la tarjeta, pide su firma y le agradece su compra. El afortunado comprador luego ve un refrigerador que le hace falta en casa y se repite la historia. Así, va recorriendo pasillos por la tienda y adquiere ahora una estufa, un microondas, sala, comedor, cocina integral, ropa, relojes, joyas, y todo lo que se le ha antojado lo sigue pudiendo conseguir, solo con el poder de su firma. Al llegar el final del mes recibe el estado de cuenta que dice que debe pagar o ya no podrá seguir comprando, así que va al cajero y, con la misma tarjeta, saca el dinero para cubrir el mínimo solicitado; luego sigue comprando.



Cualquier persona cuerda u honrada habría considerado que sus compras tendrían el límite de lo que pudiera pagar, pero esta persona no se lo pregunta, a ella solo le importa tener y tener, sin importar quién lo pague en realidad. Esta persona sabe comprar, pero no sabe, o no quiere, pagar. Así, al cabo de un tiempo el banco se da cuenta de que hay un problema con esa cuenta que solo crece y crece. Finalmente encuentra al sujeto comprador compulsivo y y le pide que le pague todo lo que le ha prestado, pues nadie jamás le ha dejado de pagar a él, por que es un banco muy importante; para entonces el sujeto, que vive en una gran mansión, tiene tanto y ha contratado a tantas personas para su servicio que cobrarle es imposible. En su corazón, el moroso sabe que debe, pero se tranquiliza la conciencia pensando: – “Pues yo no pedí que me dieran esa tarjeta”. – Aquí termina la historia.

¿A quién culpa usted, al moroso o al banco? ¿Quién tiene la culpa; el que lo ha recibido todo sin la intención de pagar o el incauto al que han engañado, creyendo que un día podría cobrar, solo por que es él?

Coincido con usted si culpa al banco incauto y soberbio. Coincido con usted si considera que Andrés Manuel es inocente, pues él no tiene la culpa de que le crean cuando recibe sin intención de pagar. Coincido con usted si cree que entre las filas de ilusos soberbios que han sido timados se encuentran René Fujiwara, Gabriela Cuevas, Miguel Barbosa, Hugo Eric Flores, Sergio Mayer, Manuel Espino, el SNTE, el Sindicato Petrolero y ya casi Germán Martínez. Así es, se han entregado a un timador creyendo que les tendrán en la lista de los “salvados”, solo por que son ellos, cuando más bien hacen fila en la cola de los ilusos que no se han dado cuenta que Andrés Manuel debe y deberá tanto, que será imposible que pague, aunque quiera. Ojalá el resto de mexicanos nos demos cuenta a tiempo, o seremos culpables de nuestra tragedia.


No, no tiene la culpa el loco, sino el que se cree el cuento de que si le apoya a llegar a La Silla, le volverán la cordura, la decencia y la honestidad valiente, para pagar su ayuda, solo por que es él, o ella. – ¡Ay ajá!.

*Héctor Uriel Rodríguez Sánchez. Apasionado de la Política, Speaker y Consultor de Negocios – Hago que las cosas pasen. CEO en DirigeHoy.net y Presidente de HazBienElBien AC. Twitter: @hectoruriel y Facebook: /hectoruriel.rs

Leave a Response