martes, octubre 22, 2019
Economía

Rigidez laboral en México, parte 1

1.1Kviews

Por Erika Donjuán y Miguel A. Cervantes*

Un mercado laboral flexible es la clave para mayor competitividad, creación de empleo formal y mejores salarios para los trabajadores. Las empresas deben ser capaces de contratar a quien desean y trabajar para quien sea sin tener que esperar y pasar retrasos innecesarios debido a complicaciones burocráticas y a la rigidez laboral.  

En medio el entorno difícil que se vive es menester generar empleo formal, bien remunerado y con mejores prestaciones para los trabajadores. Pero, cuando el costo de contratar o emplear a los trabajadores es demasiado alto, cuando el costo de rescindir de un empleado también es demasiado alto; las empresas piensan dos veces antes de contratar y si deciden que es necesario contar con un trabajador, piensan mucho más de esas dos veces contratar a esa persona con prestaciones legales, es decir, darle un empleo formal, por ello en México hay tanta informalidad en el mercado laboral. Las cifras de informalidad laboral son muy altas, de acuerdo con INEGI en áreas más urbanizadas la tasa es del 44.93% respecto a la población ocupada y de hasta el 69.13% en áreas menos urbanizadas.  

   Tasa de informalidad laboral total y por sexo (primer trimestre 2019)  Estimaciones 
  Total Hombres Mujeres 
En áreas más urbanizadas  44.93 42.81 47.86 
 En áreas menos urbanizadas 69.13 68.76 69.81 

Fuente: INEGI. Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. Informalidad laboral. Indicadores básicos. Primer trimestre de 2019. 

La creación de empleo para las generaciones futuras es una prioridad clave para México, y sin embargo sus propias leyes, regulaciones y reguladores bloquean su creación y la formalidad laboral. ¿Se ha preguntado porqué tantos emprendedores detienen sus ideas de negocios cuando implica contratar personal? ¿porqué tantos empresarios tienen miedo de contratar un trabajador cuando inician sus negocios y sobre todo darle prestaciones sociales? o ¿Por qué existe tanto empleo informal en México? Muchas respuestas son factibles, pero una de ellas, es que las personas tienen miedo de lo que implica contratar formalmente un trabajador y ese miedo se reduce al temor de que su negocio no triunfe y deban cerrar y las consecuencias financieras y legales que esto conlleva.  

La creación de empleo es una tarea central de cualquier economía de mercado. Sin embargo, cuanto más costoso es hacer algo, menos se hace. En Instituto Fraser  ha encontrado que los altos costos de contratación claramente reducen el empleo. Muchas veces se tiene la idea de que las restricciones a los despidos o los altos costos de despido son una forma de salvar empleos, pero, de hecho, podemos afirmar que los altos costos en los que se incurre a la hora de rescindir de un trabajador son destructores de empleos. Un empleador será muy reacio a contratar si, en el caso de que la empresa se equivoca al contratar, la empresa no puede rescindir su contrato con el empleado o si, en el caso de desaceleración económica, la empresa es incapaz de ajustar su fuerza de trabajo adecuadamente. Cuando los empleadores son incapaces de reducir su fuerza de trabajo, se vuelven temerosos de contratar y el crecimiento del empleo se destruye.   

En una revisión de los diferentes índices se observa que México se encuentra mal clasificado en los que respecta a las leyes laborales. Por ejemplo, el ranking de libertad económica del Instituto Fraser,  México se encuentra muy mal clasificado al comparársele con otros países. Es necesario facilitar y abaratar tanto la contratación como el despido de trabajadores en México. Los empleadores deberían también tener la capacidad no solo de contratar, también de poder dar por terminado el contrato a sus empleados más rápidamente sobre todo cuando la fuente laboral se ha agotado, esto permitiría incrementar la fluidez en el mercado laboral.  

Por ejemplo, en los países bajos que están en los índices anteriormente mencionados mejor evaluados que México hay 8 escenarios en los que un empleador puede terminar un contrato de trabajo y entre ellos están: la incapacidad manifiesta de realizar correctamente las tareas encomendadas, la falta grave de conducta y el incumplimiento de la relación laboral, la reorganización y la imposibilidad laboral a largo plazo. Tan solo incluir en México como determinante de despido la imposibilidad laboral a largo plazo por disminución de ventas, crisis económicas o porque se ha agotado la fuente laboral, sería un gran avance en materia de flexibilidad laboral, que le permitiría al empresario mayor certidumbre para tomar decisiones estratégicas en época de desaceleración y recesión económica, perder el miedo a contratar de largo plazo, dar formalidad a la relación laboral. Esto impactaría positivamente en el empleo formal y la creación de empleo nuevo porque sería benéfico sobre todo para el 90% de los empresarios mexicanos que son parte de las micro, pequeñas y medianas empresas que son siempre las que más temen a los riesgos de tener un trabajador y sobre todo de dar formalidad legal al trabajo. 

Por otra parte, las grandes empresas siempre pueden sortear mejor los problemas de las regulaciones laborales, su tamaño y crecimiento generalmente permite dar formalidad al empleo que generan, pero enfrentan otro tipo de complicaciones, si bien se enfrentan también a las regulaciones laborales en México, estos son agravados por un régimen sindical, líderes de estas organizaciones laborales, no han comprendido cual es la razón de ser de un sindicato. Nadie pide la abolición de los sindicatos, ya que en muchos casos es más fácil negociar con todo el sindicato que con cada trabajador. Lo que se critica es la falta de transparencia para la toma de decisiones, y la falta de libertad sindical. En muchos casos se les deduce la cuota sindical a todos los trabajadores, aunque no sean miembros de la misma. De esta manera se han convertido en un monopolio y se crean comportamientos de mafia. Muchos dirigentes sindicales se convierten en los nuevos burgueses. Una de sus armas es la organización de “huelgas generales” para cambiar el rumbo de las políticas económicas que no les gusta o simplemente para demostrar su prepotencia.  Los sindicatos se han estancado en la ideología de la “lucha de clases”, creen que deben mantener un ambiente de conflicto contra las empresas en lugar de cooperación mutua para lograr armonía laboral. El sindicalismo en México se ha pervertido de su función original de defensa del trabajador. 

Para acabar con las desgracias en Ciudad Juárez, y en varias fronteras opera una red de abogados, ocultándose tras la bandera de “activismo social”, utilizando la estrategia de confrontación contra las maquiladoras. Los abogados ejercen presión constante contra alguna maquiladora para luego obligarla a despedir a los trabajadores y pagarles indemnizaciones, y los abogados cobrar honorarios por asesoría laboral. 

Estos abogados se basan en la tesis marxista que afirma el fin que persiguen las empresas es la explotación de los trabajadores piensan que hay una conspiración de los capitalistas para explotarlos. Si bien es cierto hay algunas empresas deshonestas, pero de ahí a extrapolar la tesis marxista a todo un sector de la manufactura de exportación o a todo el sector empresarial, es un error conceptual y grosero. Los abogados tienen mentalidad de corto plazo toman como trofeo ganar un juicio a las maquilas transnacionales. Lo que no alcanzan a comprender es que las maquiladoras incluirán en sus costos de operación, costos por demandas laborales, y eso repercutirá en menos empleo e inversión marcando al país como un riesgo de inversión perjudicando a la clase obrera que dicen defender, debilitando la cohesión social, marcando a los trabajadores en futuras contrataciones. 

Hay un deseo generalizado para que suban los salarios en México, alcanzar salarios de países desarrollados, sin embargo, eso no se logra con demandas laborares frívolas. Los salarios son directamente proporcionales a la productividad de una nación, ahuyentar inversiones no es el camino correcto.  

Es necesario que el mercado laboral aumente la demanda de trabajadores atrayendo más inversiones y elevando las habilidades el nivel de competencia de los trabajadores se ve favorecido, dando mayor capacitación y adiestramiento provocará una mejora del mercado, reflejándose en aumento de salarios. Un obrero capacitado es más productivo y puede desempeñar distintos puestos en la organización. Es necesario que los trabajadores se capaciten más, para lograr movilidad laboral y puedan escalar puestos de mayor responsabilidad, y no se queden anclados como obreros. Se requiere inversión en capacitación del recurso humano. 

Si en México queremos aumentar el empleo, mejorar los salarios y reducir las altas tasas de empleo informal, entonces debemos perder el miedo a la flexibilidad laboral y ponerlo en la mesa del debate de la legislación laboral; quitemos el estigma de que la flexibilidad permitirá que las empresas despidan por despedir a la gente, porque la lógica empresarial es muy distinta ya que ninguna empresa contratará a alguien para despedirlo sin ningún motivo, porque para las empresas la capacitación es una inversión, la experiencia del empleado es importante, los costos de rotación no son deseados pues impactan las ganancias, si tienen un buen trabajador haran todo por garantizarle el empleo y todas las prestaciones que marque la ley… pero el miedo a no poder achicarse en momentos de crisis y los costos que esto implica puede hacer que una empresa no contrate un trabajador o lo contrate pero sin prestaciones de ley, llevando a la creación de empleo informal.  

*Miguel Cervantes: Graduado de la Universidad de Texas en el Paso. Catedrático de economía internacional en la Burgundy School of Business de Francia. Ha sido también economista para el Fraser Institute en Canada. Tiene interés en la investigación sobre la libertad económica, y su incidencia sobre el bienestar de las personas.

*Karla Erika Donjuan Callejo es Doctora en Desarrollo Económico y Sectorial Estratégico por la UPAEP, y Maestra en Ciencias Económica y Licenciada en Economía por la UACJ. Es empresaria y socia fundadora de la empresa Agencia de Estadística de Mercados S.C. Además, se ha desempeñado como profesora catedra en el sistema Tecnológico de Monterrey y Tecmilenio.

Leave a Response

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.