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Por: Fausto Hernando Canto García* 

El pasado sábado 20 de Octubre, los sectores conservadores de la sociedad y la política lograron activar a más de 120 ciudades en todo el país a favor de la vida, movilizando a cientos de miles de personas a lo largo y ancho de México, en una clara gala de “músculo”de estos sectores, aglutinados por el Frente Nacional por la Familia (FNF).

Dicha muestra de convocatoria es un mensaje fuerte y claro para el presidente electo, Andrés Manuel Lopez Obrador, cuyo partido, el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), ha anunciado que velará por la despenalización del aborto aprovechando la senda mayoria que goza este partido en ambas camaras federales.

En todas las plazas donde se realizaron activaciones de la “Ola Celeste: Salvemos las Dos Vidas”, el FNF ordenó a sus representantes en los Estados de la República dar un mismo mensaje, en donde se extraían condenas a lo que se llamó “La agenda personal de Olga Sanchez Cordero” que incluye, además del aborto, la ideología de género. Esto, con un claro mensaje político para que el próximo presidente se deslinde de estos temas en aras de evitar movilizaciones futuras que ya lo pondrían a él en la mira.

Apostados en la casa de transición del presidente electo, el Frente Nacional por la Familia, entregó también un documento a la encargada de vinculación social de la transición donde, seguramente, piden y esperan una reunión con Lopez Obrador, marcando así el inicio de los conservadores que mueven sus fichas en el terreno de la política con un nuevo escenario dominado por Morena que, a pesar de su idiología de izquierda, advierte fisuras sobre el tema del aborto, como lo demostró el poscionamiento de la Senadora de ese partido Lilly Téllez, quien adelantó que, en caso de que llegara la iniciativa a favor, ella la rechazaría.

Mientras tanto los libertarios han dejado pasar toda una serie de temas que no han logrado capitalizar, como el rechazo de MORENA a reducir al Impuesto Especial de Servicios y Productos (IESP) que, dicho sea de paso en terminos austriacos, está íntimamente relacionado con el continuo aumento en el precio de los hidrocarburos en el país. Al día de hoy, el libertarismo no ha logrado aglutinarse debido a las continuas divisiones y debates interminables entre las agrupaciones que incluso, apuestan y se unen a marchas de causas progresistas donde no lograrán quitarle ningún voto a la izquierda.

La mayoría de los libertarios mexicanos siguen en la etapa “Peter Pan” pues se niegan a madurar y a asumir mayores riesgos y compromisos de representatividad en la sociedad –como sí lo están haciendo los conservadores. En un panorama que pinta MORENA no se puede hablar de triunfos para la agenda de la libertad pero vaya que es necesario asumir esos riesgos para cuando el desencanto y la “Luna de Miel” vaya llegando a su fin. El libertarismo debe madurar y reconciliar posturas, para dejar de verse como una ideología infantil, en un contexto donde los grandes se reparten el botín político, mientras él se esconde feliz en su mundo de fantasía.

PD: Hasta un derrotado Partido Acción Nacional, fue capaz de reaccionar a ultimo momento y cosechó buenos comentarios por reafirmarse como un partido Pro Vida.

*Fausto Hernando Canto García  es internacionalista y libertario. Vive en Chetumal Quintana Roo.

Por: Gerardo Enrique Garibay Camarena*

El pasado primero de julio el tsunami del López-obradorismo superó prácticamente todas las expectativas y arrasó incluso en estados como Nuevo León, que tradicionalmente habían sido percibidos como abiertamente hostiles contra la figura y el mensaje del ahora presidente electo. Sólo hubo una discrepancia en ese consenso electoral: Guanajuato, convertido en la única isla azul en medio de un mar de Morena.



Quien busque comprender por qué, necesita voltear la mirada tanto hacia la historia como la composición del panismo local. Y ese panismo guanajuatense, como alguna vez lo explicó el ya fallecido don Jorge Dávila (uno de los decanos de ese partido en el estado) no se entendería sin la figura del doctor López Sanabria.”

Por eso acepté de inmediato el ofrecimiento, por parte del Dr. Éctor Jaime Ramírez Barba y la fundación López Sanabria, para editar y darle un nuevo giro a la biografía Juan Manuel López Sanabria, titulada ahora “El Principio del Cambio”, la cual tuvimos el honor de presentar el pasado lunes 3 de septiembre, en el teatro María Grever, de la ciudad de León. A continuación, les comparto algunas de las reflexiones que comenté en el evento.

Para quienes no sean de estos rumbos, López Sanabria fue durante varias décadas la principal figura de la oposición democrática en Guanajuato, líder regional de los panistas y una excepción en el panorama de la “grilla”, por su alto perfil de prestigio social en una época donde militar en un partido de oposición implicaba el desprecio o al menos el recelo de la alta sociedad, y la constante vigilancia de autoridades con un muy tenue sentido de la diversidad democrática.

Aun a pesar de eso, Juan Manuel López Sanabria logró convertirse en diputado y labrarse un prestigio generalizado en el ambiente político guanajuatense, pero irónicamente fueron las dos campañas que no ganó oficialmente las que generaron el mayor impacto en la historia del PAN y de Guanajuato: La elección a Presidente Municipal en 1976 y la elección a Gobernador en 1985.

Especialmente la campaña de 1976 fue un parteaguas en más de un sentido. López Sanabria modernizó radicalmente la mercadotecnia de campaña, al apostar por una estrategia de cambios semanales en la publicidad, generando una gran expectativa incluso a pesar de tener un presupuesto mucho más pequeño que el de su rival del PRI. Fue pionero también de los análisis de lo que hoy conocemos como rentabilidad electoral y de un discurso que bajo al PAN de las alturas de la filosofía al terreno de los hechos y a la voz de la gente. Como reconoce Ling Altamirano, Acción Nacional le debe a López Sanabria “la apertura a sus propias bases”, es decir, a los militantes que hacen el trabajo en las colonias y en las comunidades.

El resultado de esa campaña fue un triunfo contundente, justo en 1976, el peor año en la historia del PAN, cuando el partido estaba tan dividido que ni siquiera pudieron presentar candidato a la Presidencia de la República, y cuando muchos veían al blanquiazul sumido en una decadencia irreversible. Justo ahí, López Sanabria ganó el voto de los leoneses, pero el régimen no estaba dispuesto a reconocerlo.



Siguieron semanas de tensiones y finalmente un punto medio. Aunque la victoria de Juan Manuel no fue aceptada, el candidato del PRI no consiguió consolidar la usurpación, y en su lugar se nombró a una Junta de Administración Civil, cuya exitosa gestión marcó el inicio del León moderno, incluyendo el arranque de la construcción de los bulevares y del Poliforum, que hoy definen el paisaje urbano y productivo no sólo de la ciudad, sino del estado.

9 años después, en 1985, el propio López Sanabria encabezó la campaña a gobernador que impulsó la consolidación de una estructura panista a nivel estatal y demostró que el partido estaba por fin listo para competir de tú a tú con el PRI en las grandes ligas y no solo en municipios aislados.

Un año más tarde falleció en un accidente automovilístico, y no pudo ser testigo de los grandes triunfos que lograron sus pupilos a partir de 1988, pero su influencia en ellos es indiscutible, y en su legado hay 5 cosas que sus compañeros de partido y los ciudadanos en general haríamos bien en tener en cuenta:

  • Recuperar la valentía, para enfrentarse al sistema incluso cuando todas las circunstancias están en contra.
  • Recuperar la alegría, para evitar la tentación de cinismo pesimista, tan peligrosa en la arena pública.
  • Recuperar la efectividad, para entender que no se trata de oponerse por el mero testimonio, sino de hacer todo lo que se pueda, y hacerlo bien.
  • Recuperar la humildad, algo que les urge a los líderes sociales en este país, pero una humildad de a de veras, no de retos Tupperware.
  • Recuperar la esperanza, de que la situación puede mejorar y de que en nuestras manos está al menos una pequeña parte de esa solución.

Seguramente no era perfecto, pero fue uno de los mejores y más efectivos ejemplos de vida en la oposición mexicana al viejo PRI, y por ello es muy necesario recuperar su legado en el 2018, especialmente para quienes tras el primero de julio quedamos convertidos en la oposición, desde los partidos y desde la sociedad, al nuevo monstruo de estado, que ahora se llama Morena. Pues ahora, como en 1976, y como decía López Sanabria, donde termina el miedo empieza la libertad.

*Gerardo Garibay Camarena es editor de Wellington.mx, columnista en diversos medios digitales y autor de los libros “Sin Medias Tintas” y “López, Carter, Reagan”.

Por: Hiram Pérez Cervera*

“Si sólo se tratara de la ruina del PRI como partido, tal vez me daría gusto; pero se trata de los destinos de la patria, común a todos los mexicanos y por eso les hacemos las advertencias dichas, aunque moleste a algunos de los oyentes”

José González Torres.

Históricamente, Acción Nacional es el único partido que no surgió gracias a una división interna del PRI, más bien fue producto de un esfuerzo intelectual por buscar una fuerza que fuera capaz de responder al colectivismo que reinó en nuestro país en aquellos tiempos.

Hablo de colectivismo porque, en el partido dominante existieron dos corrientes, la primera respondía a la moda teórica del momento, el marxismo; la segunda obedecía a un ideal nacionalista más moderado con respecto al anterior, pero en la práctica, igual de dañina en el sentido de que ambas tienen como punto en común la completa sumisión del individuo a la voluntad proletaria o nacional, respectivamente.



El pilar más fuerte de la doctrina filosófica panista es el respecto a la dignidad del individuo, en tanto lo reconoce como persona con voluntad propia y con necesidades que trascienden lo meramente material, razón por la cual existió un vínculo fuerte con la defensa de principios apegados a la propiedad privada y la libre empresa. Por eso no es casualidad que figuras con un fuerte apego a los ideales de la libertad, tales como Luis Pazos, Pancho Búrquez o Jorge Triana, provengan de este partido.

Dicho lo anterior, es importante destacar que, a raíz de la llegada al poder en el año 2000, estos ideales doctrinales fueron cediendo ante un pragmatismo que, en la actualidad, llegó a niveles insanos. La ciudadanía ha mostrado su desconfianza y es algo que Acción Nacional tiene que plantearse de manera muy seria, situación que también advierte el actual senador por el estado de Sonora, Francisco Búrquez, al decir que este partido tiene un pie en la tumba.

Ahora que el PAN se encuentra al inicio de un proceso para renovar su dirigencia, es necesario que deje el pragmatismo político a un lado, que deje la búsqueda de un voto progresista que jamás será por la opción azul.  En este sentido, Acción Nacional permitió que se colaran en su doctrina aspectos que son abiertamente contrarios a la doctrina filosófica que se ganó la confianza de la gente en el pasado.

Como nueva oposición, este partido tiene que tener la audacia de salir a la defensa de la ciudadanía como lo hizo en el pasado, fuere en la tribuna del Congreso o en las calles junto con la gente de a pie, donde sin ningún temor podían señalar los atropellos y los errores del régimen desde la razón, pero, aún más importante, con ese respaldo moral que le fue característico y que no podía ser objetado por las élites en el poder. Ese es el PAN que México necesita hoy.

Ante el escenario complejo que el blanquiazul tiene en la actualidad, sólo un partido de convicciones genuinas y claras será el que pueda representar mejor a la ciudadanía, una vez que la desilusión se haga presente por el gobierno entrante. La escuela ciudadana que se propuso ser en un principio debe retornar con fuerza para que sean los principios y no el pragmatismo los que guíen la agenda política de esta institución, de otro modo nuestro país retornará nuevamente a sucesiones de gobiernos autoritarios cuyos resultados ya conocemos.



El Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) no tiene comprada todavía a la sociedad, de modo que el PAN tiene una importante área de oportunidad si vuelve a sus principios y hace las cosas bien de hoy en adelante, porque el principal reproche que la sociedad tiene contra este partido es el abandono paulatino de su integridad y sus principios, no es ese fantasmagórico neoliberalismo ni los miles de muertos de Calderón, sino la pérdida de esa esencia que hacía de Acción Nacional la única opción viable y creíble.

Todo esto no es meramente una cuestión partidista, más bien es una cuestión que puede modificar el curso de la vida política nacional, ya que es el único partido opositor que aún mantiene fuerza en nuestro país.

De ellos dependerá si resurgen de las cenizas o si fenecen como el PRI.   

*Hiram Pérez Cervera es internacionalista, enfocado en el estudio del impacto de la política sobre la economía. En twitter lo encontrará como: @hiram_perezc

Por: Gerardo Garibay Camarena*

[dropcap type=”default”]E[/dropcap]s el 1 de julio a las 11:00 de la noche. En las pantallas de la televisión nacional aparece el rostro tenso y demacrado de Lorenzo Córdova, Consejero Presidente del INE, listo para anunciar los resultados de las elecciones tras una hora de espera y de especulación desatada en las redes sociales y en la prensa. Se acomoda la corbata, mira fijamente a la cámara y anuncia:



Los resultados del conteo rápido ordenado por el Instituto Nacional Electoral nos permiten en estos momentos anunciar una tendencia que consideramos irreversible respecto a sus resultados de la elección presidencial 2018: Andrés Manuel López Obrador, de la coalición “Juntos Haremos Historia” registra el 43% de los votos; Ricardo Anaya, de la coalición “Por México al Frente” ocupa el segundo lugar con un 36%; José Antonio Meade, de la coalición  “Todos por México”, aparece en tercer sitio con 14%, los candidatos independientes Jaime Rodríguez y Margarita Zavala suman en 4% en conjunto, y un 3% corresponde a votos nulos.

A lo largo del país, los gritos de júbilo se entremezclan con los suspiros de temor y los de la resignación.

De inmediato las redes obradoristas celebran la contundencia de su victoria, mientras que en los grupos de Facebook y WhatsApp de los simpatizantes de Anaya y Meade se intercambien tanto visiones apocalípticas como análisis que pretenden ser más centrados y llaman a la calma diciendo que lo importante no es sólo la elección presidencial, sino la composición del congreso. “Hay que esperar, seguramente Obrador no va a tener mayoría en las cámaras y entre la autonomía de Banxico y un congreso opositor, vamos a parar sus locuras.

Sin embargo, conforme avanzan los conteos distritales incluso esa esperanza se vuelve amarga en la boca. Los partidos de AMLO suman 257 diputados federales y 61 senadores. Aún entonces, la menguante esperanza se centra en que le faltan cuatro senadores para llegar a los 65 que implican mayoría en el Senado. “No tiene carro completo.”

Una vez más, rápidamente la ilusión defrauda. Conforme avanzan las negociaciones del presupuesto 2019 queda claro que Andrés Manuel cuenta no sólo con los 257 diputados y 61 senadores de su coalición, sino con varias decenas de otros legisladores que de manera formal o subrepticia han aceptado apoyar la agenda obradorista a cambio de recursos para obras en sus distritos y prebendas políticas que los ayuden a reelegirse. Antes de final de año la duda ya no es sobre si “El Peje” tiene mayoría en el congreso, sino sobre si alcanzará el apoyo de dos terceras partes de los legisladores.

Desde el primer minuto del 2019 quedan claros los nefastos efectos del centralismo presupuestal que empezó Peña Nieto y ahora fortalece Obrador. A los gobernadores de oposición se les niega siquiera un peso de recursos federales, amenazando con el colapso de las finanzas en Guanajuato, Jalisco, Chihuahua y Querétaro, entre otros estados.

A los gobernadores se les cita en la Secretaría de gobernación y se les plantea directamente una decisión: Quedarse sin ningún recurso federal o integrarse a la agenda de López Obrador, ya sea cambiándose de manera directa a Morena o manteniéndose simbólicamente en sus partidos de origen, pero cediendo todas las capacidades de operación del gobierno del Estado a las nuevas estructuras de Movimiento Regeneración Nacional en sus respectivas entidades.

Los gobernadores Corral, de Chihuahua y Alfaro, de Jalisco, aceptan con mal disimulada alegría subirse al barco de Morena, mientras que Sinhué, de Guanajuato y Pancho Domínguez, de Querétaro, recurren a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para exigir los recursos presupuestales que por ley les corresponden a sus estados. Sin embargo, la Corte, sometida a cada vez más presiones políticas, movilizaciones violentas afuera de sus tribunales y a las insinuaciones por parte de Obrador en el sentido de que es necesario “renovar al poder judicial”, opta por no entrar al fondo del asunto y desecha sus amparos con base en algún tecnicismo irrisorio.

Sólo el gobierno de Nuevo León logra mantener una cierta independencia financiera, pero está se mantiene sólo unos cuantos meses, pues el Congreso de la Unión, controlado por Morena, aprueba una serie de reformas que limitan prácticamente por completo la capacidad recaudadora de los estados, dejándolos completamente en manos de la buena o mala voluntad del gobierno federal.

Mientras tanto, utilizando abiertamente el presupuesto para desarrollar su capacidad de movilización corporativa, el gobierno de Andrés Manuel suplanta o al menos limita a las élites políticas locales y prepara el camino para una victoria absoluta de sus huestes en las elecciones intermedias de 2021, que confirman el triunfo del nuevo oficialismo obradorista en 240 de los 300 distritos, dándole un total 270 de 400 curules en la Cámara de Diputados (pues previamente eliminaron 100 plurinominales, pretextando austeridad).

Mientras tanto, la impresión desatada de dinero público impulsa artificialmente la economía y genera enormes fortunas para los “empresarios” cercanos al régimen, pero el fantasma de la inflación no tarda en aparecer y con las primeras señales de crisis económica se recrudece la virulencia del discurso oficialista, echándole fuego a la gasolina de los rencores que entre 2018 y 2021 ya se habían traducido en disturbios y actos de violencia aislados, pero que al acercarse las elecciones generales de 2024 alcanzan niveles nunca antes vistos, provocando un círculo vicioso de agresiones, incertidumbre, desempleo, pobreza, marginación y resentimiento.

Eventualmente, tras la reelección de Andrés Manuel, las condenas a los “traidores a la patria” saltan de las planas de la prensa oficialista a las hojas de los expedientes penales y los siniestros pasos de los pelotones de fusilamiento vuelven a escucharse en los pasillos de las cárceles mexicanas. Primero despliegan su plomo contra los líderes de la resistencia empresarial que no lograron salir del país, y luego voltean hacia los demás.

Aquellos “fifís”, “intelectuales” y políticos “progresistas” o “liberales” a quienes, en su momento, antes de las elecciones del 2018, les tembló la mano para denunciar el peligro, ahora les tiembla el resto del cuerpo frente a las bocas de los fusiles. Uno de ellos suplica misericordia del subsecretario, diciéndole: “Pero yo en 2018 descalifiqué a quienes lo criticaban, señor Taibo, diciéndoles que no estaban a la altura de la obra que usted ha escrito”. Pero el ahora coronel Francisco Ignacio está más interesado en las purgas políticas que en las críticas literarias, y da la orden de abrir fuego.

Mientras esto ocurre en las sombras, la prensa proclama a una voz los triunfos de la “Revolución de la Esperanza” y la “República del amor”, que también se explaya en sendos carteles y pintas a lo largo de las calles, en las que cientos de personas hacen fila ante la “Tienda Solidaria de Abasto Popular” para hacer válidas sus tarjetas de racionamiento, por supuesto, por culpa de la guerra económica norteamericana.



¿Y dónde están los Estados Unidos? Se pregunta la gente mientras pasa una y otra hora en la fila. La respuesta es muy sencilla: del otro lado de su muro. En 2020, como parte de su campaña de reelección, el expresidente Trump terminó la construcción del muro fronterizo y llegó a un acuerdo extraoficial con el gobierno mexicano: Washington dejaría que Obrador hiciera lo que quisiera en México, a cambio de que este cuidara el muro del lado mexicano y contuviera la migración proveniente de Centroamérica. Ese mismo acuerdo permaneció en vigor después del triunfo en 2024 del demócrata Joe Kennedy III, disfrazado ahora de “respeto por la soberanía mexicana”.

¿Y la opinión pública internacional? Demasiado ocupada con el colapso europeo y la guerra en medio oriente como para brindarle mucha atención a los mexicanos atrapados en su folclor y su violencia cotidiana.

Y mientras tanto en México, el eco de los fusilamientos rompe el silencio de la desesperanza con gritos de agonía, seguidos de un nuevo silencio, el de la resignación. Después de todo, mañana habrá que hacer fila temprano por la nueva tarjeta de racionamiento, y los que llegan primero siempre alcanzan un poco más de frijol, el arroz hace 6 meses que ya desapareció.

Igual que la carne, igual que el color.

Por supuesto, probablemente esta historia resulte más que exagerada, quizá el AMLOcalipsis no sea tan terrible, pero el riesgo existe y a esas alturas el negarlo ya no es simplemente cosa de necios, sino de suicidas. Basta ver los ríos de odio y de amenazas contra de quienes no son obradoristas, y como respuesta la vergonzosa sumisión de Televisa y Milenio al sacrificar a Ricardo Alemán.

Basta, peor tantito, con ver los insultos hacia Eugenio Derbez, por el aparentemente imperdonable pecado de opinar que: “No estoy seguro de que AMLO sea la mejor opción.” El actor ni siquiera afirmó oponerse a Andrés Manuel, simplemente expresó dudas, y cuando las dudas son tratadas como herejías, es señal de que los fanáticos llevan la voz cantante, y si no entendemos nos harán bailar a su ritmo.

Conste.

*Gerardo Garibay Camarena es editor de Wellington.mx, columnista en diversos medios digitales y autor de los libros “Sin Medias Tintas” y “López, Carter, Reagan”.

Por: Fausto Hernando Canto García*

[dropcap type=”default”]A[/dropcap] menos de dos meses para las elecciones del primero de julio, siguen tibios muchos liderazgos; empresarios, activistas, intelectuales e incluso políticos, pues se resisten a afrontar de manera contundente el populismo que representa Andrés Manuel López Obrador.



¿Qué será que están esperando? ¿A qué le apuestan? ¿O al menos que saben, que nosotros (la ciudadanía que no necesitamos más propaganda sobre AMLO y Venezuela para no votar por él) no sabemos? ¡Pues el peligro desde aquí se ve MUY REAL!

¿Estarán esperando el segundo debate? A mucho nos quedó CLARÍSIMO desde el 23 de abril que Ricardo Anaya Cortés es la opción para vencer a López Obrador: su desempeño en el primer debate fue estupendo y las encuestas del post-debate así lo reflejaron.

¿Acaso le apuestan a no exhibir su repudio para que, en caso de que gane Andrés Manuel, vivan una transición menos tortuosa hacia el socialismo?

Nadie cosecha oportunistas como lo está haciendo AMLO, pero basta escuchar y leer a sus más cercanos asesores e intelectuales (como Paco Ignacio Taibo II)* para darse cuenta que, de llegar al poder, el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) se va deshacer de aquellos sectores que, simple y sencillamente, no van con el socialismo (A.K.A. expropiaciones, censura, persecución política, etc.).

¿O será, pues, que tienen una bola mágica o los poderes de Dr. Strange para ver los 14 millones de desenlaces de esta elección y, según a como van las cosas, vamos por el camino correcto?

Nos guste o no, Ricardo Anaya es el que más ha acortado distancia contra López Obrador, pero pese al ascenso del primero, no se ha notado un estancamiento en el segundo. Ello significa que ni las estrategias de campaña, ni el debate, han conseguido darle a nuestra gente la verdadera esperanza de un cambio, por lo cual se resignan a otra “esperanza”, la obradorista, llena de contradicciones y falsedades.



Por ultimo, quienes hemos denunciado las barbaries del socialismo –electo o consumado por golpe de Estado- nunca nos hemos cambiado de bando: siempre le hemos apostado a los mismos PRINCIPIOS, pero no entendemos: ¿Qué están esperando? El peligro es real, no pierdan el tiempo en tratar de convencer a la gente de la relación AMLO-Venezuela; mejor lideren la opinión contra sus ideas autoritarias, unan la voz contra sus amenazas hacía empresarios y combatan los falsos dilemas a los que suele poner a la gente pues, según él, quien no vote por su partido, es cómplice de corrupción.**

Si no es mucho pedir, sumemos esfuerzos para defender la libertad individual y la propiedad privada. El primero de julio por Anaya y a partir del dos, por nosotros.

*Taibo recomienda a AMLO expropiar empresas que “lo chantajeen”: https://www.huffingtonpost.com.mx/2018/04/28/paco-ignacio-taibo-ii-recomienda-a-amlo-expropiar-empresas-que-lo-quieran-chantajear_a_23422754/

**AMLO pretende poner en grueso dilema a la gente: peligroso: http://www.milenio.com/elecciones-mexico-2018/morena-amlo-elecciones-corrupcion-mexico-elecciones-campana_0_1166883615.html

*Fausto Hernando Canto García es Internacionalista, libertario y actualmente trabaja en la administración pública en su natal Othón P. Blanco, Quintana Roo.

Por: Artemio Estrella*

“La diferencia entre una democracia y una dictadura consiste en que en la democracia puedes votar antes de obedecer las órdenes.”

– Charles Bukowski.

[dropcap type=”default”]V[/dropcap]ale la pena conocer las propuestas de los candidatos a la presidencia, para tener un referente objetivo, pues en las campañas por estrategia sólo endulzan el oído de quien hace las preguntas. Las contradicciones están al orden del día. Aunque también es bueno detectar quién o quiénes son los más o menos congruentes en sus postulados, pues esto también define muy bien a los candidatos.

Tomemos en cuenta que una elección política es una carrera en donde los contendientes hacen campaña para llegar a la meta en primer lugar, ganando el favor de las mayorías. Aunque en el caso mexicano con una minoría basta y tal parece que los candidatos presidenciables no le están apostando a ganar el voto mayoritario, sino a no perder tanto y esto les puede asegurar el triunfo.

A continuación presento un extracto de las propuestas de cada uno de los candidatos a la presidencia de México, divididas en los rubros de política, economía, educación y desarrollo social:

Andrés Manuel López Obrador, Proyecto 18

En política

Propone rescatar al Estado por la vía democrática y con ello convertirlo, al Estado, en el principal promotor del desarrollo político, económico y social del país. Propone también distribuir de forma justa la riqueza del país. En temas de corrupción habla de mantener en estrecha vigilancia a los actores privados que realice tareas gubernamentales. La honestidad y la austeridad serán el pilar de su gobierno, comenzando con la eliminación del fuero y la eliminación de las pensiones de los expresidentes. La transparencia sobre el uso de los recursos públicos y las licitaciones estarán a disposición de todos los ciudadanos. Sobre seguridad, estado de derecho y justicia promete seguridad, justicia profesionalizada y mando único, habiendo 32 corporaciones estatales a nivel nacional. Además de revisar los mecanismos para el nombramiento de los Ministros de la Suprema Corte. Todo lo anterior se lograría con un gobierno esbelto, más eficiente y modelando al Gobierno por vía de las consultas populares.

En economía




En este rubro se propone crear una zona económica libre en toda la franja norte del país, con un ISR y un IVA reducidos. En temas energéticos se habla de inversiones en hidroeléctricas y termoeléctricas, en energía renovable y en la creación de dos refinerías petroleras, además de reestructurar la industria petrolera. Sobre asuntos de empleo, propone aumentar el salario mínimo, una certificación empresarial que avale el trabajo justo y la creación de inspectores laborales. Acerca del sector rural, agropecuario y de pesca, más allá de proponer seguridad alimentaria y modelos sustentables, se habla principalmente de fijar precios de garantía para proteger a los productores.

En educación

La propuesta es elevar la gratuidad de la educación a todos los niveles educativos. Darle autonomía a las universidades privadas, con la correspondiente supervisión de las autoridades.

En cultura se propone fortalecer al cine mexicano, aumentando la cuota mínima de exhibición de cine producido en México (del 10% al 30%).

En desarrollo social

La propuesta en este ámbito es la de emplear a jóvenes en el sector público para trabajar en áreas de desarrollo humano y social. En salud se propone alcanzar un sistema universal de salud y crear centros deportivos municipales de desarrollo comunitario.

José Antonio Meade, Avanzar Contigo

En política

Se compromete a sacar la corrupción de la política y a conformar un gabinete honesto, además de ser el primer presidente sin fuero. Para las mujeres ofrece leyes especiales contra la discriminación. En asuntos de seguridad y de justicia, propone: prevención, combatir el crimen y sus causas y aplicación estricta de la ley.

En economía

Sencillamente la propuesta es que habrá mejores y más oportunidades de empleo. Propone crear zonas económicas especiales, mecanismo públicos para el emprendimiento. En el rubro energético propone invertir en energía renovable, haciendo sinergias con el campo.

En educación

La propuesta es cuadruplicar el número de escuelas de tiempo completo, además de garantizar el aprendizaje del idioma inglés y reforzar la educación cultural y deportiva. Cobertura universal de preparatoria y lugar garantizado a niveles de educación superior.

En desarrollo social

Con un enfoque femenino, propone créditos públicos de palabra para las mujeres que quieran emprender un negocio y guarderías de tiempo completo, incluido el turno nocturno, y casas de cuidado para adultos mayores al cuidado de mujeres; además de que sin excepciones los salarios entre hombres y mujeres será el mismo si el trabajo es el mismo. Sobre aspectos de salud, promete inversiones significativas que garanticen el total equipamiento de todos los hospitales y clínicas, y abastecer al cien por ciento el inventario de medicamento. Una propuesta social importante es la de que todo recién nacido tendrá garantizado su derecho a la salud, a la nutrición, a la educación y a una casa digna.

Margarita Zavala, El México Que Queremos

En política

Se propone el fortalecimiento del Estado de Derecho, reducir el gasto público hacia lo estrictamente necesario, eliminar el financiamiento a partidos políticos. En asuntos de seguridad propone desmilitarizar al país, pero fortaleciendo a la policía federal, profesionalizandose y a su vez manteniéndolos vigilados vía la ciudadanización de la seguridad, además de llevar todo esto a niveles de estados y municipios. Sobre asuntos de justicia, la propuesta es sacar a la política de este rubro y dejar a la justicia en manos de los profesionales y no de políticos. Propone también trabajar en contra de la corrupción vía un gobierno transparente y abierto, apoyándose en la tecnología para digitalizar todo trámite gubernamental, además de ser implacable contra los corruptos.

En economía

Como punto medular propone simplificar y desregular la economía. Se toca el punto del salario mínimo, ofreciendo un incremento gradual de éste y eliminar o reducir el impuesto sobre la renta a los salarios menores a quince mil pesos mensuales.

En educación

Propone la creación de 100 universidades tecnológicas de excelencia y becas para los estudiantes que demuestren un buen aprovechamiento.

En desarrollo social

La propuesta es crear una ventanilla única social y un seguro universal de salud basado en gastos médicos mayores, de manera que todo mexicano de escasos recursos pueda acceder al hospital de su preferencia, sea este público o privado.

Ricardo Anaya, De Frente Al Futuro

En política




Propone trabajar en función de un verdadero Estado de Derecho y ciudadanizar el Sistema Nacional Anticorrupción. Promete eliminar el fuero para todo servidor público, incluido el presidente de la república. Además propone transparentar la función pública, poniéndola al alcance de todos los ciudadanos. En asuntos de seguridad y de justicia, su plataforma tiene un enfoque hacia la protección de los derechos humanos básicos, buscando un combate frontal en asuntos como: homicidio, robo con violencia, feminicidio, secuestro y extorsión, trata de personas y todo aquello referente a la privación de la libertad. Además se propone enfocar el gasto en rubros de investigación, inteligencia y en procuración y administración de justicia.

En economía

Aquí se propone una política económica social de mercado y una revisión del salario mínimo, además de una renta básica universal, igualdad salarial entre hombres y mujeres. Se busca al Estado como principal impulsor de la economía nacional. Se habla de hacer una revisión fiscal para hacerla más sencilla, aunque seguiría siendo progresiva.

En educación

Se buscaría en el rubro educativo continuar con la reforma educativa, fortalecerla y enfocarse en el mejoramiento y la calidad de la educación. En asuntos culturales, se busca que el Estado sea el principal promotor e impulsor de la cultura y las artes.

En desarrollo social

En temas de desarrollo social y humano, se busca atacar a la pobreza de tal modo que toda la población tenga acceso a una alimentación saludable. En salud, se propone un sistema de salud universal y elevar la calidad respecto del sistema actual. En vivienda se habla de la creación de un sistema nacional de vivienda, con más créditos.

Pa’tras o pa’lante

Parece difícil tarea el determinar respecto de propuestas políticas cuáles son buenas o cuáles son malas. Cuando un político propone incrementar el gasto público en educación (por ejemplo) esto debe ser algo bueno (¿o no?). Mucho ayuda el que no estorba, dice el dicho, así que partamos de esa premisa: ¿Las propuestas ayudan o estorban? ¿Más o menos Estado? ¿Más o menos libertades para los ciudadanos? ¿Más o menos injerencia del Gobierno en los asuntos económicos y sociales de los ciudadanos? Partamos de esto.

En política

Margarita propone un gobierno más esbelto, apoyado en las tecnologías; mientras que Andrés López sólo habla de quitarle las pensiones a los expresidentes; Meade no habla mucho al respecto y Anaya propone hacer uso más eficiente de los recursos, enfocándose en temas de seguridad y de justicia.Todos los candidatos hablan de combate a la corrupción, eliminación del fuero y transparencia. Andrés López se enfocaría en atacar la corrupción de agentes privados que colaboran con el gobierno, suponiendo que su gobierno sería honesto de facto. Margarita va más allá y se enfoca en cerrar las brechas de corrupción apoyándose con tecnología digital. Meade no explica cómo va a atacar a la corrupción y Anaya propone órganos ciudadanos independientes. Margarita habla de desmilitarizar al país apuntalando a la policía federal, mientras que Andrés López propone el mando único, Anaya propone enfocar inteligentemente los recursos. De los cuatro, Andrés López expone la necesidad de reformular la forma en que se eligen a los ministros de la suprema corte de justicia.

El mismo o más Estado:

  • Andrés Manuel López Obrador. En asuntos políticos sigue manteniendo al Estado como gestor político, no hay reducción de éste y además da de qué pensar con su intención de modificar la elección de los ministros de la suprema corte.
  • José Antonio Meade. Mantiene al Estado como principal gestor de la política del país, prácticamente sin cambios.
  • Ricardo Anaya. Habla de un Estado más eficiente, vigilado por la ciudadanía, pero de igual tamaño.

Menos Estado:

  • Margarita Zavala. Ella propone un Estado más esbelto, más económico y vigilado por la ciudadanía.

En economía

Tanto Andrés López como Meade proponen la creación de zonas económicas especiales, tema interesante y hasta atractivo; no serían zonas libres, sólo especiales por contar con una carga fiscal más baja y nada más, lo que significa que tendrían la misma injerencia gubernamental, pero con cierto privilegio impositivo. Todos proponen revisión del salario mínimo, lo cual es definitivamente continuar con una intervención del Estado en asuntos económicos. Andrés López pone al Estado como principal impulsor de la economía, prometiendo grandes obras de infraestructura, principalmente en temas energéticos; de igual manera lo propone Meade y Anaya, al Estado como impulsor económico; en contraste Margarita Zavala propone desregular la economía y con ello hacer más fácil la inversión privada y la creación de empresas, además de eliminar o reducir el impuesto sobre la renta, una propuesta muy por encima de las zonas “especiales” que proponen sus contrincantes.

El mismo o más Estado:

  • Andrés Manuel López Obrador, José Antonio Meade y Ricardo Anaya. Los tres siguen manteniendo y hasta creciendo al Estado interventor en la economía nacional.

Menos Estado:

  • Margarita Zavala. A excepción de su propuesta de revisión del salario mínimo, es la única de los cuatro candidatos que propone un Estado menos interventor en asuntos económicos, cediendo con ello que la economía del país se encuentre en manos de los verdaderos agentes económicos: los ciudadanos.

En educación y desarrollo social

Andrés López, Meade y Anaya proponen poner al alcance de más jóvenes mexicanos la educación superior, básicamente bajo el actual esquema de crecimiento orgánico. Margarita Zavala se distancia un poco del modelo tradicional y propone crear universidades tecnológicas adicionales, lo que no la aleja de ser igual de estatista en el rubro educativo que sus compañeros de contienda. En salud Margarita Zavala propone una fórmula radical, propone un seguro de gastos médicos mayores y menores, con esto separaría a gran escala al gobierno de la función pública de salud; en cambio los otros tres candidatos siguen con el esquema de crecimiento orgánico en salud, ofreciendo vía la administración pública la salud universal.

El mismo o más Estado:

  • Andrés Manuel López Obrador, José Antonio Meade y Ricardo Anaya. Los tres proponen más gobierno, al querer crecer y abarcar más con el sistema actual de educación y salud pública.

Menos Estado:

  • Margarita Zavala. En educación sí que propone con seguir manteniendo al Estado como rector de la educación, sin embargo en el tema de salud está buscando reducir la injerencia del Estado y dejar la atención médica en manos del existente sector salud estatal, pero también en manos del sector privado, dejando a los ciudadanos la decisión de con quién atenderse.

En resumen

Si alguien está proponiendo un Estado más esbelto y eficiente, esta es Margarita Zavala. Ricardo Anaya propone un ligero viraje, hacer las cosas mejor y de forma diferente, pero prácticamente con el mismo gobierno obeso que los mexicanos seguimos cargando todos los días. Andrés López sólo propone una sustitución de los actores políticos y con más control gubernamental. Ojo con la propuesta de Andrés López sobre cambiar a la suprema corte de justicia, no es algo trivial. Meade no expone nada nuevo, no hay propuesta más allá de un gobierno sobre la máquina corporativa que es el PRI y no hay intención alguna de reducirla.

Al final el ejercicio democrático de elección es libre, meditemos con responsabilidad y libertad nuestro voto y esperemos encontrar lo que estamos buscando para nosotros mismos, para nuestras familias y para nuestro país.

*Artemio Estrella es tecnólogo especialista en TICs, columnista invitado en Asuntos Capitales y en Wellington.mx, y en asuntos políticos un impulsor de los principios republicanos.

Por: Gerardo Enrique Garibay Camarena*

[dropcap type=”default”]J[/dropcap]osé Antonio Meade es probablemente el mejor candidato presidencial que haya lanzado el PRI en su historia: con impecables credenciales académicas, una trayectoria muy destacada en el servicio público y sin estar marcada por la militancia partidista, un perfil alejado de escándalos de corrupción y una capacidad administrativa que le reconocen propios y extraños, al grado de que hasta el propio Ricardo Anaya en su momento lo calificó como “un mexicano del que nos sentimos profundamente orgullosos” y de una “extraordinaria calidad humana”. De todos modos va a perder.



El hecho es que, por razones que no cabe discutir aquí, la marca PRI se ha convertido a nivel nacional en un lastre tan pesado que simplemente esta fuera de la competencia, y ni siquiera Pepe Meade ha podido sobreponerse al inmenso arrastre hacia el abismo de esas infernales anclas de los 22 gobernadores priístas acusados de corrupción durante los últimos seis años, varios de los cuales están ahora en la cárcel por malversaciones que podrían superar los $258 mil millones de pesos.

Tampoco se ha podido quitar la losa de la condena en la opinión pública por escándalos como el de “la Casa Blanca” o “la estafa maestra”, que involucran directamente a la actual administración federal y que se suman a las secuelas del caso Ayotzinapa, a la fuga del Chapo y a los “gasolinazos”, todos ellos preservados frescos en la memoria de los votantes a través de la caja de resonancia de las redes sociales, consolidando una nefasta imagen del gobierno federal, cuya dolorosa incompetencia en términos de comunicación ha exacerbado el problema.

A Meade el lastre de la marca PRI le está pesando demasiado.

A principios de diciembre y a pesar de todo lo anterior, tras una operación de destape impecablemente ejecutada, parecía que Meade tenía el impulso para posicionarse como la opción competitiva ante Andrés Manuel López Obrador y que incluso podría absorber a buena parte de los simpatizantes panistas a través del fenómeno del voto útil. Sin embargo, a dos meses de distancia de su registro como precandidato, la tendencia de los sondeos de opinión es cada vez más clara: aunque tuvo un ligero aumento en sus niveles de apoyo inmediatamente después de su lanzamiento oficial, conforme avanzan las semanas y ante los ojos de la sociedad Meade se identifica más con el PRI, el peso de los “pecados de la marca” se acumula sobre el candidato, y lo está hundiendo.

Veamos los números.

  • A principios de semana El Financiero publicó su más reciente encuesta: Obrador aparece con 38% de los apoyos, Anaya tiene un 27% y Meade está claramente en el tercer lugar con un 22%.
  • Un día después Reuters y Parametría dieron a conocer otro sondeo: Una vez más Obrador muestra una ventaja de dos dígitos, con 34% de los apoyos, contra 23% de Anaya y sólo 18% de Meade.
  • Cifras que también se asemejan a las publicadas un par de semanas por El Universal: 32% AMLO, 36% Anaya y 16% Meade.

Lo verdaderamente grave de este escenario para José Antonio Meade no es estar en tercer lugar, sino que, tomando como referencia la encuesta de El Financiero, su porcentaje de apoyos (22%) es notoriamente menor al del PRI como partido en cuanto a la intención de voto para senadores (25%, y 30% cuando sumamos al PVEM y Nueva Alianza). Es decir, que casi 1 de cada 3 priístas/aliancistas de “voto duro” le está negando el respaldo.



Este fenómeno era de esperarse, después de todo el candidato nunca ha militado en el PRI y su perfil dista mucho de ser el de un tricolor promedio. Sin embargo, originalmente el plan era que esos rechazos dentro del voto priísta se compensarían con la suma de voluntades de ciudadanos independientes o de otros partidos, y se suponía que para ello lo único necesario era que las personas conocieran a Pepe Meade y se dieran cuenta de sus fortalezas. Pero eso no pasó.

¿Cómo lo sabemos?

Porque, gracias a la multitud de anuncios de su precampaña, los porcentajes de reconocimiento de Meade se triplicaron en el lapso de un par de meses, pero sus porcentajes apoyo en lugar de aumentar, disminuyeron. Para mediados de noviembre, entre un 28% y un 40% de las personas lo identificaban, ahora ya lo ubican entre el 70% y el 85% de los electores potenciales, pero en la intención de voto bajó de aproximadamente un 20% a un 18%.

  • Es decir, prácticamente nadie que se haya enterado de la existencia de Pepe Meade a través de la precampaña se convenció de votar por él.

Por el contrario, generó una mala percepción. Tanto los sondeos de El Universal como de El Financiero coinciden en que la imagen del candidato priísta es notoriamente más negativa que la de AMLO e incluso que la de Ricardo Anaya.

  • Es decir, tras iniciar su campaña Meade heredó los monumentales niveles de rechazo ciudadano al PRI como partido y a la administración Peña Nieto como gobierno. Puesto en números, casi un 60% de la gente afirma que nunca votaría por el PRI y más de un 70% rechaza la labor de Enrique Peña.

Con la suma de todos estos elementos la única conclusión posible es que, a pesar de todas sus innegables cualidades personales, Meade no es la opción para evitar que Andrés Manuel López Obrador gane la presidencia de la República el próximo 1 de julio.

El único que le puede competir realmente a AMLO es Ricardo Anaya.

Es más, incluso para Anaya el camino es cuesta arriba. Está entre 6 y 10 puntos por detrás de AMLO, y encabeza un Frente cuyo funcionamiento en el fragor de la batalla electoral sigue siendo un misterio. La buena noticia es que los niveles de rechazo a Acción Nacional son mucho menores que los del PRI y que el candidato de la coalición Por México al Frente está subiendo de forma ligera, pero generalizada, en los sondeos. Si aquellos simpatizantes de Meade, Zavala y el Bronco que repudian el proyecto de Andrés Manuel deciden a tiempo, Anaya podrá alcanzar a Obrador y definir la elección en una lucha de dos, en lugar de que el candidato de Morena se vaya solo.

  • Es decir, a partir de los datos actuales, la única esperanza realista para evitar que el viejo PRI de López Obrador regrese al gobierno federal es que el voto anti-AMLO se sume a la campaña de Ricardo Anaya. Meade no es opción.

*Gerardo Garibay Camarena es editor de Wellington.mx, columnista en diversos medios digitales y autor de los libros “Sin Medias Tintas” y “López, Carter, Reagan”.

[dropcap type=”default”]U[/dropcap]na de las lecciones más interesantes que nos ha dejado el inicio de esta campaña electoral es el caso de Margarita Zavala.

Hace menos de un año Margarita estaba como una de las punteras en la carrera, estaba compitiendo de tú a tú o incluso superando a Andrés Manuel López Obrador, andaba entre 25 y 30 puntos porcentuales. Hoy está sumida en la parte baja de la contienda.

¿Qué fue lo que pasó?

La gran tragedia de Margarita Zavala y de su equipo fue el creerle de más a las encuestas y pensar que ese porcentaje de apoyo que aparecía en los sondeos de hace un año se iba a reflejar directamente en un respaldo político como tal.

Hoy Zavala alcanza apenas un 3.5%, máximo un 4 por ciento de la intención de voto en los últimos sondeos y ni siquiera está encabezando el camino dentro del propio campo de los independientes; tanto “el bronco” como “el jaguar” la superan en el número de estados en los que ya han cumplido con el requisito de firmas necesarias para obtener su registro. El jaguar ha conseguido las firmas suficientes en ya 15 estados, el bronco lo ha hecho en 12 estados y Margarita Zavala en apenas ocho estados, de los cuales sólo Aguascalientes se puede considerar como típicamente panista.

¿Qué fue lo que pasó?

La estructura de Acción Nacional, que Margarita esperaba llevarse el campo independiente no se fue con ella y lo más interesante para el caso de nuestro análisis es que esos grandes números de sus 25 o 30 puntos en las encuestas no se reflejaron realmente en un apoyo como tal a causa de un fenómeno que los políticos tienen que tener muy en cuenta, particularmente en el inicio de esta campaña 2018: el fenómeno del “apoyo por vergüenza”.

¿En qué consiste?

Básicamente la mayoría de los seres humanos y por supuesto los ciudadanos de este país tienen un muy sano alejamiento de la política, no están pasándose la vida viendo quiénes son los candidatos o cuáles son las propuestas, porque están haciendo cosas de un poquito más provecho. Entonces, cuando llegan los encuestados en muchos casos el ciudadano realmente no ha pensado en a quién va a apoyar no es una de sus prioridades, pero le da pena, le da vergüenza reconocer eso ante el entrevistado y entonces menciona el nombre de la primera persona que se le viene a la mente: una persona de la que oyó hablar en una plática o en algún noticiero, y que a lo mejor le parece simpática, pero con la que no necesariamente tiene un involucramiento emocional.

Es como si llegan con usted y, sin que usted sepa de básquetbol, le preguntan quién fue el mejor jugador de la historia. Lo más probable es que diga “Michael Jordan”, no porque conozcan sus logros y tengan un argumento desarrollado de por qué es el mejor jugador del mundo, sino porque simplemente es el primero que se nos viene a la cabeza.

Del mismo modo, mucha gente que dijo apoyar a Margarita lo hizo porque había que mencionar a alguien, porque no le quiso decir al encuestador que no sabía por quién iba a votar y porque quizá les parece simpática en una foto, pero eso no implicaba que tuviera un apoyo real en las calles y en la estructura política; entonces la lección que nos deja la complicada situación de Margarita Zavala, en su brinco de la política partidista a la política independiente, es que simpatía no necesariamente se traduce en apoyo, que un alto número de reconocimiento de nombre en una encuesta no necesariamente se va a traducir en altos números de involucramiento emocional, que a las encuestas hay que leerlas mucho más a fondo y no quedarnos sólo con el primer número que se nos aparece.

¿Y ahora?

Ahora, el futuro electoral Margarita depende de que logre las firmas, y eso está muy lejos de ser una realidad, porque aunque está cerca de llegar al número mágico (860 mil firmas, lleva 770 mil reconocidas por el INE al 22 de enero) está lejísimos de la meta en cuanto a la dispersión; apenas tiene cubiertos 8 estados y necesita llegar a 17 en poco más de 20 días, y si lo logra será no con fuerza propia, sino con fuerza prestada por el PRI, como lo demuestra el hecho de que los estados donde ya junto las firmas y hasta en un 250% son estados donde el PAN prácticamente no tiene presencia, como Chiapas o Oaxaca. La arriesgada apuesta de Zavala era que la militancia panista se iba a ir apoyarla y eso no sucedió así, los panistas ni siquiera le quieren dar la firma.